Calculadora de ventas necesarias tras un descuento
Cuántas unidades más tienes que vender para que un descuento no te deje peor que antes.
Antes de anunciar un descuento conviene saber dónde está el suelo. Esta calculadora despeja el precio mínimo que sigue dejándote el margen que has decidido conservar y lo traduce en el porcentaje máximo que puedes descontar sobre tu precio normal. Si el resultado es cero o negativo, ya estás vendiendo por debajo de tu objetivo.
Todos los cálculos se ejecutan en tu navegador. Las cifras que introduces no se envían a ningún servidor ni se guardan.
Introduce tu precio normal, tus costes variables y el margen que quieres conservar.
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Lo más que puedes rebajar sin bajar de tu margen objetivo.
| Precio normal | — |
| Costes variables | — |
| Precio mínimo | — |
| Descuento teórico | — |
| Descuento aplicable | — |
| Beneficio actual | — |
Siguiente paso recomendado
Ya sabes hasta dónde puedes bajar. Falta saber si compensa: un descuento reduce el margen por unidad, así que hay que vender más solo para quedarse igual.
Calcular las ventas que necesitoLos resultados son estimaciones basadas en la información introducida. Las tarifas, los impuestos y las condiciones de cada plataforma pueden cambiar: comprueba siempre el dato relevante en tu factura o en la plataforma oficial correspondiente. No sustituyen las facturas reales, la contabilidad oficial ni el asesoramiento fiscal, financiero o jurídico.
Esta calculadora de descuento máximo rentable trabaja al revés que la intuición. En lugar de bajar el precio y mirar qué pasa con el margen, fija primero el margen que quieres conservar y despeja el precio más bajo compatible con él.
Ese precio mínimo, comparado con tu precio normal, es el descuento máximo. Todo lo que ofrezcas por encima de esa cifra sale de tu objetivo de margen, no de una supuesta grasa que había en el precio.
El margen es el beneficio expresado como porcentaje del precio de venta. El markup es el mismo beneficio expresado como porcentaje del coste. No son intercambiables y confundirlos descuadra cualquier cálculo de precios.
Un producto que cuesta 50 € y se vende a 100 € tiene un margen del 50 % y un markup del 100 %. Aquí el margen objetivo que introduces se interpreta siempre sobre el precio de venta, que es lo que hace posible despejarlo con una división.
La comisión y el margen objetivo son ambos porcentajes del precio, así que se agrupan en un mismo denominador.
Ese denominador es la parte del precio que te queda después de la comisión y del margen que has reservado. Es lo único disponible para pagar los costes variables.
Un producto que se vende a 80 €, con 35 € de costes variables y una comisión de canal del 10 %. La tienda quiere conservar un 20 % de margen sobre el precio de venta incluso durante la promoción.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Precio normal | 80,00 € |
| Costes variables por unidad | 35,00 € |
| Margen objetivo | 20,00 % |
| Precio mínimo compatible | 50,00 € |
| Descuento máximo | 37,50 % |
| Descuento máximo en importe | 30,00 € |
| Beneficio en el precio mínimo | 10,00 € |
| Margen actual | 46,25 % |
El precio mínimo son 50 €, así que el descuento máximo es del 37,5 %: 30 € sobre el precio normal. En ese precio mínimo el producto deja 10 € de beneficio, el 20 % objetivo. Hoy, a 80 €, deja 37 € y un margen del 46,25 %: hay colchón de sobra para una promoción agresiva.
Si la comisión más el margen objetivo suman 100 % o más, el denominador es cero o negativo y no existe ningún precio que cumpla el objetivo. Con una comisión del 30 % y un margen objetivo del 70 %, no queda nada para pagar el producto: ni cobrando mil euros se llega.
La calculadora avisa en lugar de devolver un número absurdo. El arreglo no está en el precio sino en el objetivo: baja el margen que pretendes o cambia de canal.
El descuento máximo teórico puede salir negativo, y eso también es información: significa que tu precio normal ya está por debajo del precio que necesitarías para cumplir tu objetivo de margen. No es que no puedas descontar; es que ya estás descontando sin saberlo.
El descuento efectivo es ese mismo número limitado a cero, porque no se puede ofrecer un descuento negativo. Cuando los dos difieren, la conclusión no es sobre la promoción sino sobre el precio de catálogo.
Comparar el margen actual con el margen en el precio mínimo ayuda a dimensionar la decisión: te dice cuánto colchón tienes hoy y cuánto quedaría si aplicaras el descuento entero.
Saber cuánto puedes descontar no dice si conviene hacerlo. Un descuento reduce el margen por unidad, así que hace falta vender más unidades solo para quedarte igual: cuántas más es la siguiente pregunta, y tiene respuesta exacta.
Sobre el precio de venta. Si quieres razonar en markup, conviértelo antes: un markup del 100 % equivale a un margen del 50 %. Introducir un markup como si fuera margen produce un precio mínimo más bajo del que necesitas.
Todos los que dependen de vender esa unidad: producto, embalaje, envío que absorbas, preparación y provisión de devoluciones. La comisión del canal va aparte, en su propio campo, porque es un porcentaje del precio y cambia cuando cambia el precio.
Porque no es un importe fijo: si bajas el precio, la comisión baja también. Meterla como coste fijo por unidad daría un precio mínimo equivocado. Por eso entra en el denominador junto al margen objetivo.
Que tu precio actual ya está por debajo del que necesitarías para cumplir tu objetivo de margen. No hay margen para promoción porque ya estás promocionando sin querer: el problema está en el precio de catálogo, no en el descuento.
Cuando la comisión más el margen objetivo llegan al 100 %. En ese caso no queda nada del precio para pagar el producto y ningún precio, por alto que sea, cumple el objetivo. La solución es bajar el margen pretendido o vender en un canal más barato.
Puedes, pero te quedarás exactamente en tu margen objetivo, sin colchón para imprevistos. Si durante la promoción suben las devoluciones o el coste del envío, te quedas por debajo. Dejar un par de puntos de margen es prudente.
Sirve para el precio unitario resultante. Si vendes cinco unidades con un 20 % de descuento, comprueba que ese precio unitario rebajado sigue por encima del mínimo. Lo que no contempla es el ahorro de enviar cinco unidades en un solo pedido.
Cuántas unidades más tendrías que vender para compensar el descuento. Poder descontar un 37 % no significa que compense hacerlo: el volumen necesario suele ser mayor de lo que la intuición sugiere.
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Cuántas unidades más tienes que vender para que un descuento no te deje peor que antes.
Si el pack que estás montando deja más dinero que vender los mismos productos sueltos.
El precio por debajo del cual pierdes dinero, y el que necesitas para tu margen objetivo.