Cómo calcular la rentabilidad de un ecommerce
Del importe que paga el cliente a lo que de verdad te queda: cada capa que hay en medio, en el orden en el que se descuenta, con un ejemplo completo de una tienda de tamaño medio.
Del importe que paga el cliente a lo que de verdad te queda: cada capa que hay en medio, en el orden en el que se descuenta, con un ejemplo completo de una tienda de tamaño medio.
Casi todas las tiendas online saben cuánto facturan. Bastantes menos saben cuánto ganan. Y muy pocas saben cuánto ganan por pedido, que es el dato con el que se toman las decisiones que importan: qué precio poner, cuánto pujar, si merece la pena ese producto, si el envío gratis se paga solo.
La distancia entre facturar y ganar se explica por siete capas de costes. Están siempre en el mismo orden y, cuando se saltan algunas, el resultado no es «un poco optimista»: suele ser directamente el contrario del real.
Cuando un cliente paga, ese dinero pasa por estas siete estaciones antes de convertirse en beneficio:
Las seis primeras son variables: crecen cuando vendes más. La séptima es fija: está ahí vendas o no. Esa diferencia es la clave de todo el cálculo, porque solo las variables se descuentan pedido a pedido.
El ingreso bruto es lo que paga el cliente: producto más envío más cualquier extra. El ingreso neto es ese importe sin el impuesto indirecto. Y la diferencia es mucho más grande de lo que la intuición sugiere.
Fíjate en el error clásico: con el 21 %, mucha gente resta el 21 % del precio final (21) en lugar de calcular el impuesto contenido en él (17,36). El impuesto se calcula sobre la base imponible, no sobre el precio final.
Y hay un caso especial que conviene conocer: en Estados Unidos el precio mostrado normalmente no incluye sales tax, y en las ventas por marketplace suele ser la plataforma la que lo recauda y lo ingresa. Por eso el mercado de Estados Unidos arranca con «el precio no incluye impuesto» y con el tipo a cero.
Lo que te cuesta la mercancía puesta en tu almacén: precio de compra o materiales, más los aranceles y el transporte de entrada si importas. Si fabricas tú, incluye tu tiempo: no hacerlo convierte tu sueldo en «beneficio».
El transporte que pagas tú (no el que le cobras al cliente, que ya está en el ingreso), el embalaje real y el coste de preparar el pedido, sea tu tiempo o la tarifa de tu operador logístico.
Casi todas tienen dos partes, una porcentual y una fija, y la fija es la que destroza los tickets pequeños. Un 2,9 % + 0,30 es un 3,4 % efectivo en un pedido de 60, pero un 5,9 % en uno de 10. Si vendes barato, la comisión fija es tu principal enemigo.
En marketplaces se suman más capas, y cambian por país: en Etsy pueden ser seis conceptos distintos en un solo pedido, con porcentajes de procesamiento y tarifas regulatorias que varían según dónde esté tu tienda; en Amazon FBA, la comisión por referencia más la tarifa logística más el plan de vendedor, con precios distintos en cada marketplace. Cada plataforma tiene su calculadora en este sitio precisamente por eso.
Si el pedido llegó por un anuncio, ese anuncio es un coste variable del pedido. La forma sencilla y suficientemente honesta de repartirlo: gasto publicitario del mes dividido entre pedidos del mes.
Es el coste variable que más gente olvida, porque no es «perder la venta»: es perder la venta y además pagar el envío de ida que ya salió, el retorno, el embalaje roto, la comisión que la pasarela no devuelve, el tiempo de revisión y la parte de mercancía que no se puede revender.
El margen de contribución es el ingreso neto menos todos los costes variables. Es lo que cada pedido «aporta» para pagar los costes fijos y, después, generar beneficio.
Por qué es la cifra: porque marca el techo de lo que puedes pagar por conseguir una venta. Si un pedido aporta 20,55, pagar 25 por conseguirlo es perder 4,45 — aunque hayas facturado 60, y aunque el panel de tu plataforma publicitaria muestre un ROAS de 2,4x que parece razonable.
Los costes fijos no se reparten por pedido en este tipo de análisis: se pagan con la suma de todos los márgenes de contribución del mes. De ahí sale el punto muerto, el número de pedidos a partir del cual empiezas a ganar dinero:
Este es el motivo por el que trabajar exactamente en el ROAS de equilibrio es una trampa: cubrirías los costes variables y nada más, así que los fijos saldrían de tu bolsillo.
| Concepto | Por pedido | Al mes |
|---|---|---|
| Ingreso bruto | 60,00 | 30.000 |
| Impuesto (21 %) | -10,41 | -5.207 |
| Ingreso neto | 49,59 | 24.793 |
| Coste del producto | -20,00 | -10.000 |
| Envío y embalaje | -6,00 | -3.000 |
| Comisión de pago (2,9 % + 0,30) | -2,04 | -1.020 |
| Provisión por devoluciones | -2,71 | -1.355 |
| Margen de contribución | 18,84 | 9.418 |
| Publicidad | -12,00 | -6.000 |
| Costes fijos | — | -3.500 |
| Resultado del mes | — | -82 |
Una tienda que factura 30.000 al mes, con un margen de contribución del 38 % sobre el ingreso neto, y que pierde 82. No porque los costes sean disparatados, sino porque los 6.000 de publicidad y los 3.500 de costes fijos suman 9.500 contra 9.418 de margen.
Y aquí está lo interesante: su ROAS real es 30.000 / 6.000 = 5x. Un 5x suena excelente. Su ROAS de equilibrio, en cambio, es 60 / 18,84 = 3,19x, así que la publicidad sí es rentable a nivel de pedido. El problema no está en las campañas: está en que 500 pedidos no bastan para cubrir 3.500 de costes fijos con este margen.
Sin separar variables de fijos, esta tienda habría recortado la publicidad —que era la parte que funcionaba— y habría empeorado el resultado.
«Compro a 20 y vendo a 60, gano 40» ignora el impuesto, el envío, el embalaje, las comisiones y las devoluciones. En el ejemplo, esos 40 eran en realidad 18,84: menos de la mitad.
Repartir el alquiler entre los pedidos del mes hace que tu margen por pedido cambie cada vez que cambia el volumen, y con él tus objetivos publicitarios.
Si vendes productos con márgenes muy distintos, la media no describe a ninguno. Casi siempre aparece alguna referencia que se vende mucho y pierde dinero.
El envío gratuito es una decisión de marketing válida, pero es un coste variable como cualquier otro. Si son 6 por pedido, es un tercio del margen del ejemplo.
Es el error más caro porque es invisible: el margen que calculas es el de los pedidos que salen bien, no el promedio real.
Pon los números
Con el margen de contribución ya calculado, la calculadora de ROAS te dice cuánto puedes pagar por una venta y por un clic.
Calcular mi ROAS de equilibrioEl margen bruto normalmente solo resta el coste del producto. El margen de contribución resta todos los costes variables: producto, logística, comisiones, publicidad y provisión por devoluciones. Para decidir precios y pujas, el que sirve es el segundo.
Para calcular la rentabilidad por pedido, no: distorsiona el resultado cuando cambia el volumen. Los costes fijos se comparan con la suma mensual de los márgenes de contribución, y esa comparación te da el punto muerto.
Gasto total del mes dividido entre pedidos totales del mes. Si quieres afinar por canal, usa solo los pedidos de ese canal, pero mantén el mismo criterio en el tiempo para que las comparaciones tengan sentido.
Si tienes derecho a deducción, el impuesto soportado en tus compras normalmente se deduce y no es un coste real, así que los costes deben ir sin impuesto. Es una de las razones para trabajar todo el cálculo en importes netos. Consúltalo con tu asesor: esta guía no es asesoramiento fiscal.
Sí, y es justo lo que resuelve el selector de mercado: el impuesto y las tarifas cambian por país, pero la estructura del cálculo es idéntica. Calcula cada mercado con su configuración y compara los márgenes resultantes, no los precios.
Cuando cambie algo de la lista: precios de proveedor, tarifas de transporte, comisiones de la plataforma, tu tasa de devoluciones o tu coste publicitario medio. En la práctica, una revisión trimestral y otra cada vez que una plataforma anuncia cambios.
Cuatro métricas que miden lo mismo desde ángulos distintos, con las fórmulas, las conversiones y los errores habituales.
Leer la guía →La venta perdida, la logística inversa, las comisiones que no vuelven y la provisión que deberías reservar por pedido.
Leer la guía →Las tarifas que Etsy aplica a un pedido, sobre qué base se calcula cada una y cómo cambian entre los ocho mercados.
Leer la guía →Planes de vendedor por marketplace, comisión por referencia, tarifa logística, almacenamiento, transporte y publicidad.
Leer la guía →Descubre cuánto puedes pagar por una venta o un clic sin perder dinero.
Calcula cuánto reducen las devoluciones tu beneficio mensual.
Descuenta las comisiones, el impuesto, los materiales, el envío y la publicidad.
Calcula tu beneficio por unidad después de las tarifas, la logística y la publicidad.