Los seis costes de una devolución
1. El envío de ida que ya pagaste
Salió del almacén, llegó al cliente y ese dinero no vuelve. Si le cobraste el envío, además tendrás que reembolsárselo.
2. El envío de vuelta
Si ofreces devoluciones gratuitas, lo pagas tú. Es el único coste que casi todo el mundo cuenta.
3. La comisión de la pasarela que no se recupera
Al reembolsar, muchas pasarelas devuelven solo una parte de su comisión, o ninguna. Conviene comprobarlo en las condiciones de tu proveedor: en tickets bajos, donde la parte fija pesa mucho, cambia el resultado bastante.
4. El embalaje
La caja, el relleno y las etiquetas no se reutilizan.
5. El procesamiento en almacén
Recibir, abrir, comprobar el estado, reetiquetar, devolver a estantería y gestionar el reembolso. Si no tienes el dato, estima los minutos por devolución y multiplícalos por tu coste hora.
6. La mercancía que no se puede revender
Ropa usada, cosmética abierta, cajas dañadas, artículos incompletos. En algunas categorías es una parte pequeña; en otras, la mitad de la devolución se convierte en pérdida de inventario.
Coste directo de una devolución =
envío inicial
+ embalaje
+ comisión no recuperada
+ envío de retorno
+ procesamiento
+ producto no recuperable
+ otros costes de devolución
Por qué duele el doble que una venta perdida
Compara dos escenarios con el mismo cliente. En el primero no compra: no ganas nada y no pierdes nada. En el segundo compra y devuelve: no ganas nada y además pagas el coste directo.
Pero la comparación que de verdad importa es contra el pedido que se queda, porque es la alternativa real:
Impacto de una devolución =
contribución de la venta conservada <- lo que dejas de ganar
+ coste directo de la devolución <- lo que pagas de más
Con una contribución de 19,77 y un coste directo de 14,05, la diferencia entre un pedido que se queda y uno que vuelve son 33,82. Es decir: hacen falta 1,7 ventas nuevas solo para compensar una devolución.
La provisión por pedido
Aquí está la utilidad práctica de todo esto. Si sabes lo que te cuestan las devoluciones en un mes, puedes repartir ese coste entre todos los pedidos y trabajar con un margen medio realista en lugar del margen del pedido que sale bien.
Pérdida mensual = contribución sin devoluciones - contribución real
Provisión / pedido = pérdida mensual / pedidos del mes
Esa cifra es la que hay que meter como coste variable en cualquier cálculo de precio o de rentabilidad publicitaria. Sin ella, el ROAS de equilibrio que calcules será demasiado optimista, y con él todas tus pujas.