Calculadora de margen de contribución
Cuánto deja realmente cada pedido y cuánto de eso puedes gastar en captar al cliente.
Poner precio no es sumar un porcentaje al coste. Las comisiones se llevan una parte del precio, no del coste, así que el precio hay que despejarlo. Esta calculadora te da dos cifras: el precio de equilibrio, por debajo del cual pierdes dinero, y el precio objetivo, el que hace falta para conservar el margen que quieres.
Todos los cálculos se ejecutan en tu navegador. Las cifras que introduces no se envían a ningún servidor ni se guardan.
Introduce los costes de la unidad y el margen que quieres conservar.
—
El precio que te deja el margen que buscas.
| Costes monetarios | — |
| Precio de equilibrio | — |
| Precio objetivo | — |
| Beneficio por unidad | — |
| Precio actual | — |
| Diferencia | — |
Siguiente paso recomendado
Ya tienes el precio que necesitas. La primera campaña llega siempre: calcula cuánto puedes descontar antes de bajar del margen que acabas de proteger.
Calcular mi descuento máximoLos resultados son estimaciones basadas en la información introducida. Las tarifas, los impuestos y las condiciones de cada plataforma pueden cambiar: comprueba siempre el dato relevante en tu factura o en la plataforma oficial correspondiente. No sustituyen las facturas reales, la contabilidad oficial ni el asesoramiento fiscal, financiero o jurídico.
Esta calculadora de precio mínimo rentable devuelve dos precios que responden a preguntas distintas.
El precio de equilibrio es el suelo absoluto: cubre exactamente los costes variables y la comisión, y deja cero. Vender por debajo es pagar por vender.
El precio objetivo es el que además deja el margen que has decidido conservar. Es el que deberías usar como precio de catálogo; el de equilibrio solo sirve para saber cuánto margen de maniobra tienes en una liquidación.
La tentación es sumar: coste más margen. No funciona cuando hay comisiones porcentuales, porque esas comisiones se calculan sobre el precio final, que es justamente lo que todavía no conoces.
Si añades un 25 % de margen a 19,85 € de coste obtienes 24,81 €. Pero si el canal se lleva un 12 % de ese precio, se queda con 2,98 € y tu margen real cae muy por debajo del 25 % que pretendías.
Por eso hay que despejar. La comisión y el margen objetivo son ambos porcentajes del precio, así que se agrupan en un denominador y el coste se divide entre él. Esa división es la diferencia entre un precio que funciona y uno que parece que funciona.
La comisión fija se suma a los costes, porque es un importe. La porcentual va al denominador, porque depende del precio.
Si la comisión más el margen objetivo llegan al 100 %, el denominador se anula y no existe ningún precio que cumpla el objetivo. La calculadora lo avisa en lugar de devolver una cifra sin sentido.
Un producto con 12 € de coste, 1,20 € de embalaje, 2,50 € de preparación, 3 € de envío absorbido y 0,80 € de otros costes. El canal cobra un 12 % más 0,35 € fijos. Se quiere un margen del 25 % sobre el precio de venta, y hoy se vende a 29 €.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Costes monetarios por unidad | 19,85 € |
| Comisión del canal | 12,00 % |
| Precio de equilibrio | 22,56 € |
| Margen objetivo | 25,00 % |
| Precio objetivo | 31,51 € EUR |
| Beneficio por unidad | 7,88 € |
| Markup equivalente | 39,68 % |
| Diferencia con tu precio actual | -2,51 € |
Los costes monetarios suman 19,85 €. El precio de equilibrio son 22,56 €, y el precio objetivo 31,51 €. A 29 € el producto es rentable, pero se queda 2,51 € por debajo del objetivo: casi un 8 % menos de lo necesario para el margen que se pretendía.
El margen mide el beneficio como porcentaje del precio de venta. El markup lo mide como porcentaje del coste. Son la misma cantidad de dinero sobre bases distintas: como el coste es menor que el precio, siempre que haya beneficio positivo y un coste positivo el markup sale mayor que el margen.
La calculadora muestra el markup equivalente porque muchos sectores negocian en esos términos, sobre todo cuando se habla con proveedores. Pero el margen objetivo que introduces se interpreta siempre sobre el precio de venta: si metes un markup ahí, obtendrás un precio más bajo del que necesitas.
La diferencia con tu precio actual es la cifra accionable. Si es negativa, estás vendiendo por debajo de tu objetivo: no necesariamente perdiendo dinero, pero sí ganando menos de lo que habías decidido ganar.
Conviene mirar las dos referencias juntas. Estar por encima del precio de equilibrio y por debajo del objetivo significa que el producto aporta, pero menos de lo que pretendías. Estar por debajo del equilibrio es otra cosa: cada venta resta.
Y una advertencia que ninguna fórmula puede darte: un precio rentable no es un precio que el mercado vaya a aceptar. Esta calculadora dice lo que necesitas cobrar; lo que puedes cobrar lo dicen tus clientes y tu competencia.
Con el precio objetivo fijado, la pregunta habitual llega en la primera campaña: cuánto puedo descontar sin bajar del margen que acabo de proteger. Tiene respuesta exacta y conviene saberla antes de anunciar nada.
Porque la comisión del canal se calcula sobre el precio final, no sobre el coste. Si sumas un 25 % a 19,85 € obtienes 24,81 €, pero el canal se lleva un 12 % de ese precio y tu margen real queda muy por debajo del 25 %. Por eso el precio se despeja.
El de equilibrio cubre costes y comisión y deja cero: es el suelo. El objetivo añade el margen que quieres conservar y es el que debería figurar en tu catálogo. El de equilibrio solo sirve para saber hasta dónde puedes bajar en una liquidación.
En su propio campo. Se suma a los costes monetarios porque es un importe que no cambia con el precio, mientras que la comisión porcentual va al denominador porque sí cambia. Mezclarlas da un precio equivocado.
Sobre el precio de venta. Si acostumbras a razonar en markup, conviértelo antes: un markup del 50 % equivale a un margen del 33,3 %. La calculadora te muestra el markup equivalente para que puedas comprobar la conversión.
Ocurre cuando la comisión más el margen llegan al 100 %: no queda nada del precio para pagar el producto. Ningún precio, por alto que sea, cumple el objetivo. La salida es bajar el margen pretendido o vender en un canal con comisiones menores.
Puedes, si quieres un precio que cubra también la publicidad. Ten presente que entonces el precio objetivo será más alto y estarás pidiéndole a cada unidad que pague su propia captación, lo cual es exigente pero prudente en productos sin recurrencia.
Es el que necesitas para tu objetivo, no necesariamente el que el mercado aceptará. Si el precio objetivo queda muy por encima de tu competencia, el problema no está en el cálculo sino en la estructura de costes o en el posicionamiento del producto.
Cuánto puedes descontar sin bajar del margen que acabas de fijar. La primera campaña llega siempre, y conviene tener el suelo calculado antes de anunciar un porcentaje.
Ver todas las fuentes y el historial de actualizaciones · Cómo calculamos
Cuánto deja realmente cada pedido y cuánto de eso puedes gastar en captar al cliente.
Hasta dónde puedes bajar el precio sin caer por debajo del margen que quieres conservar.
Lo que de verdad te cuesta cada unidad importada, puesta en tu almacén y lista para vender.