Calculadora de stock de seguridad
Cuántas unidades de colchón necesitas para no quedarte sin stock cuando algo se desvía.
El punto de reposición es el nivel de inventario al que tienes que pedir. Ni antes, porque inmovilizas caja de más; ni después, porque te quedas sin producto mientras el pedido viaja. Se calcula con la demanda que vas a tener durante el plazo de entrega más el colchón que quieras mantener por si algo se retrasa.
Todos los cálculos se ejecutan en tu navegador. Las cifras que introduces no se envían a ningún servidor ni se guardan.
Introduce tu demanda diaria, el plazo de entrega y tu stock de seguridad.
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Cuando el inventario baje a este nivel, toca volver a pedir.
| Demanda diaria | — |
| Plazo de entrega | — |
| Demanda durante el plazo | — |
| Stock de seguridad | — |
| Punto sin redondear | — |
| Punto de reposición | — |
Siguiente paso recomendado
Ya sabes cuándo pedir. Cuánto pedir suele decidirlo el proveedor con su pedido mínimo: comprueba si esa cantidad te compensa antes de comprometer la caja.
Evaluar el MOQ del proveedorLos resultados son estimaciones basadas en la información introducida. Las tarifas, los impuestos y las condiciones de cada plataforma pueden cambiar: comprueba siempre el dato relevante en tu factura o en la plataforma oficial correspondiente. No sustituyen las facturas reales, la contabilidad oficial ni el asesoramiento fiscal, financiero o jurídico.
Esta calculadora del punto de reposición te dice a qué nivel de inventario hay que lanzar el pedido para que la mercancía nueva llegue antes de agotar la anterior.
El razonamiento es directo: si vendes doce unidades al día y el proveedor tarda nueve días, durante el viaje del pedido vas a vender unas ciento ocho unidades. Necesitas tener al menos esas en almacén cuando pidas, más un colchón para los días en que vendes más de la cuenta o el proveedor se retrasa.
Oracle NetSuite define el punto de reposición exactamente así —stock de seguridad más la demanda del plazo de entrega— y redondea al entero superior, que es lo que hace también esta herramienta.
Comparar el punto de reposición con lo que hay físicamente en el almacén es el error que provoca los pedidos duplicados. Lo que hay que comparar es la posición de inventario, que cuenta también lo que está en camino y descuenta lo que ya está comprometido.
Si tienes 200 unidades en estantería, 50 llegando la semana que viene y 20 reservadas para pedidos aún sin salir, tu posición real es 230, no 200. Pedir mirando solo la estantería te hace pedir dos veces lo mismo.
Al revés funciona igual de mal: si tienes 200 unidades pero 180 están reservadas, tu posición es 20 y estás mucho más cerca de la rotura de lo que parece.
Dos cálculos independientes que después se comparan.
El redondeo va hacia arriba porque media unidad de protección no protege de nada: si el cálculo pide 142,5 unidades, el punto son 143.
Un producto que vende 12,5 unidades al día, con un proveedor que tarda 9 días y un stock de seguridad de 30 unidades. En almacén hay 200 unidades, 50 ya pedidas en camino y 20 reservadas para pedidos pendientes de salir.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Demanda diaria | 12,5 |
| Plazo de entrega en días | 9 |
| Demanda durante el plazo | 112,5 |
| Stock de seguridad | 30 |
| Punto de reposición sin redondear | 142,5 |
| Punto de reposición | 143 |
| Posición de inventario | 230 |
| Días hasta tener que pedir | 7 |
El punto de reposición son 143 unidades. La posición real es 230, no 200, así que todavía no toca pedir: quedan casi 7 días de margen. Mirando solo la estantería, la decisión habría sido la misma; con 180 unidades reservadas en lugar de 20, no lo habría sido.
Los días hasta la reposición son la cifra operativa del día a día. Te dicen cuánto tiempo tienes antes de que toque pedir, suponiendo que la demanda siga como hasta ahora. Es el número que sirve para planificar la semana.
Cuando el veredicto es que toca pedir, toca pedir ya: cada día de retraso a partir de ahí come colchón de seguridad. Si el aviso salta con frecuencia y aun así nunca te quedas sin stock, probablemente tu stock de seguridad es más generoso de lo necesario y hay caja inmovilizada de más.
El punto de reposición no es un número que se calcula una vez. Cambia con la demanda y con el plazo del proveedor, así que conviene recalcularlo cuando uno de los dos se mueva de forma sostenida: una campaña, una temporada alta o un cambio de proveedor.
No calcula cuánto comprar. El punto de reposición responde a *cuándo* pedir; cuánto pedir es otra decisión, que depende del pedido mínimo del proveedor, del descuento por volumen y de lo que te cueste mantener el inventario.
Y trabaja con datos medios. Una demanda de doce unidades al día puede ser doce todos los días o veinte unos y cuatro otros, y el riesgo de rotura es muy distinto. Esa variabilidad no la absorbe el punto de reposición: la absorbe el stock de seguridad, que se calcula aparte.
Ya sabes cuándo pedir. Cuánto pedir depende casi siempre de lo que el proveedor te obligue a comprar de golpe, y conviene comprobar que ese mínimo no inmoviliza más caja de la que puedes permitirte.
La media de unidades que vendes al día en un periodo representativo, normalmente las últimas cuatro u ocho semanas. Si acabas de tener una campaña, esa media está inflada: usa un tramo sin promociones o el cálculo te hará pedir de más.
Porque ya están compradas y van a llegar. Si las ignoras, verás la estantería por debajo del punto de reposición y volverás a pedir lo mismo. Contarlas es lo que convierte el stock físico en posición de inventario, que es lo que de verdad hay que comparar.
Las que están comprometidas con pedidos de clientes que aún no han salido del almacén. Físicamente están, pero ya tienen dueño, así que no sirven para atender demanda nueva y hay que descontarlas de la posición.
No, y es una distinción importante. Aquí sabes cuándo pedir; cuánto pedir depende del pedido mínimo del proveedor, de los descuentos por volumen y de lo que te cueste mantener el inventario, que son decisiones aparte.
Introduce el plazo real que observas, no el que te prometen, y sube el stock de seguridad para cubrir la variabilidad del retraso. El punto de reposición trabaja con el plazo que le das: si le das un plazo optimista, te quedarás sin stock puntualmente.
Porque las unidades no se fraccionan y media unidad de protección no protege. Si el cálculo da 142,5, el punto son 143: redondear hacia abajo dejaría el colchón medio unidad por debajo de lo que has decidido mantener.
Cuando cambie de forma sostenida la demanda o el plazo del proveedor: un cambio de temporada, una campaña que altera el ritmo de venta, o un proveedor nuevo. No hace falta tocarlo por la variación normal de una semana.
Si el pedido mínimo que te impone el proveedor tiene sentido. Saber cuándo pedir sirve de poco si la cantidad que estás obligado a comprar inmoviliza más caja de la que puedes permitirte.
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Cuántas unidades de colchón necesitas para no quedarte sin stock cuando algo se desvía.
Lo que te ha costado de verdad quedarte sin producto, en contribución perdida y gastos extra.
Si el pedido mínimo que te exige el proveedor compensa una vez pagas por mantenerlo.