Calculadora del punto de reposición
Con cuántas unidades en almacén tienes que lanzar el pedido para no quedarte sin stock.
El stock de seguridad es el colchón que te protege de lo que no puedes prever: una semana en la que vendes el doble, un proveedor que se retrasa cuatro días. No existe un colchón que cubra todo, así que la pregunta no es cuánto stock necesitas para no fallar nunca, sino cuánto necesitas para fallar tan poco como hayas decidido.
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Elige el método e introduce los datos de demanda y plazo de entrega.
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El colchón de unidades que absorbe los picos de demanda y los retrasos.
| Plazo de entrega medio | — |
| Demanda esperada en el plazo | — |
| Cálculo sin redondear | — |
| Stock de seguridad | — |
| Punto de reposición orientativo | — |
Siguiente paso recomendado
El colchón es un ingrediente, no una decisión. Combínalo con la demanda del plazo de entrega y con lo que ya tienes en camino para saber cuándo pedir.
Calcular mi punto de reposiciónLos resultados son estimaciones basadas en la información introducida. Las tarifas, los impuestos y las condiciones de cada plataforma pueden cambiar: comprueba siempre el dato relevante en tu factura o en la plataforma oficial correspondiente. No sustituyen las facturas reales, la contabilidad oficial ni el asesoramiento fiscal, financiero o jurídico.
Esta calculadora de stock de seguridad determina cuántas unidades tienes que mantener por encima de la demanda esperada para absorber las desviaciones normales de tu operación.
Sin colchón, cualquier semana buena de ventas o cualquier retraso del proveedor te deja sin producto. Con demasiado colchón, tienes caja inmovilizada en unas unidades que llevan meses sin moverse. El cálculo pone un número a ese equilibrio.
El método simple compara el peor caso con el caso normal: lo que vendes en tu mejor día multiplicado por el plazo más largo, menos lo que vendes de media multiplicado por el plazo medio. No necesita estadística y sirve cuando solo tienes máximos observados. Da colchones generosos.
El método estadístico parte de la variabilidad medida —la desviación típica de la demanda y la del plazo— y del nivel de servicio que quieras alcanzar. Es el que usan los sistemas de inventario y el que da colchones más ajustados.
Los dos métodos son independientes: cada uno pide sus propios datos y ninguno alimenta al otro. Elige uno según los datos que tengas, no según cuál te dé un número más cómodo.
En el método estadístico, la desviación de la demanda durante el plazo combina las dos fuentes de variabilidad.
Esa fórmula de sigma es la que documenta Oracle NetSuite para su cálculo de stock de seguridad, y contempla que tanto la demanda como el plazo de entrega pueden variar.
Método estadístico para un producto con demanda media de 10 unidades al día y desviación típica de 3, un plazo de entrega medio de 7 días con desviación de 1 día, y un nivel de servicio objetivo del 95 %.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Demanda media diaria | 10 |
| Desviación de la demanda | 3 |
| Plazo de entrega medio | 7 |
| Nivel de servicio | 95,00 % |
| Valor z correspondiente | 1,64 |
| Stock de seguridad | 22 |
| Punto de reposición orientativo | 92 |
| Días de cobertura | 2,2 |
El colchón son 22 unidades. Con 70 unidades de demanda esperada durante el plazo, el punto de reposición orientativo queda en 92, y esas 22 unidades cubren unos 2,2 días de venta. Subir el nivel de servicio al 99 % elevaría el colchón por encima de 29 unidades: un 33 % más de stock por cuatro puntos de servicio.
El nivel de servicio es la probabilidad de no quedarte sin stock durante el plazo de entrega. Un 95 % significa que, de cada veinte ciclos de reposición, esperas quedarte corto en uno.
Ese porcentaje se traduce en un valor z de la distribución normal: 95 % equivale a 1,645; 99 % a 2,326. La relación no es lineal, y ahí está la decisión económica: pasar del 95 % al 99 % no cuesta un 4 % más de stock, sino alrededor de un 40 % más de colchón.
Por eso el nivel de servicio no debe fijarse por defecto en el número más alto posible: cada punto adicional de servicio cuesta más colchón que el anterior. Elegirlo es decidir cuánto estás dispuesto a inmovilizar para reducir el riesgo de quedarte sin stock.
Los días de cobertura ayudan a juzgar si el colchón tiene sentido en tu operación. Un colchón que cubre dos días de venta es razonable si tu proveedor es fiable; si se retrasa una semana con frecuencia, dos días no protegen de nada.
El punto de reposición orientativo que aparece junto al resultado es la suma del colchón y la demanda del plazo. Es una referencia: para gestionar la reposición de verdad conviene usar la herramienta específica, que además tiene en cuenta lo que ya tienes pedido y lo que está reservado.
El resultado se redondea siempre hacia arriba, porque el colchón se mide en unidades vendibles: no existe media unidad de protección.
El cálculo estadístico supone que la demanda se distribuye de forma aproximadamente normal, y hay casos en los que eso no se cumple ni de lejos.
Con demanda intermitente —semanas a cero y algún pedido grande de vez en cuando— la desviación típica describe mal el comportamiento y el colchón sale engañoso. Con demanda promocional o estacional, la variabilidad no es aleatoria sino planificada: no necesitas un colchón mayor, necesitas prever el pico.
En esos casos el método simple con máximos observados suele ser más honesto, aunque salga más caro.
El colchón por sí solo no gestiona nada: es un ingrediente. Lo que convierte el stock de seguridad en decisiones concretas es el punto de reposición, que combina ese colchón con la demanda del plazo y con lo que ya tienes en camino.
El estadístico si tienes la desviación típica de tu demanda y de tu plazo de entrega; da colchones más ajustados. El simple si solo tienes máximos observados: pide menos datos y da colchones más generosos. No mezcles datos de uno en el otro.
El que puedas permitirte, no el más alto. La relación no es lineal: pasar del 95 % al 99 % eleva el valor z de 1,645 a 2,326, es decir un colchón alrededor de un 41 % mayor. Reserva los niveles altos para los productos que de verdad no puedes fallar.
De tu histórico de ventas diarias: la mayoría de hojas de cálculo la dan con una función. Usa un periodo sin promociones ni roturas, porque una campaña infla la desviación y un día sin stock la reduce artificialmente al no registrar la demanda real.
Porque el colchón se mide en unidades que se pueden vender y media unidad no protege de nada. Los sistemas de inventario hacen lo mismo: si el cálculo da 21,1 unidades, el colchón son 22.
El método estadístico da un colchón engañoso, porque la desviación típica describe mal ese comportamiento. En demanda intermitente conviene usar el método simple con los máximos que hayas observado, aunque el resultado sea más caro.
No, y confiar en eso es un error habitual. Un pico promocional está planificado: no es incertidumbre, es demanda que sabes que va a llegar. Se cubre pidiendo antes y más, no aumentando el colchón permanente.
Esta calculadora no lo dice, y conviene saberlo: unas unidades paradas todo el año generan coste de capital, almacenamiento, seguro y riesgo de obsolescencia. Ese cálculo tiene su propia herramienta y suele sorprender.
El punto de reposición, que es donde el colchón se convierte en decisiones. Combina este stock de seguridad con la demanda del plazo de entrega y con lo que ya tienes pedido para decirte cuándo lanzar el pedido.
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Con cuántas unidades en almacén tienes que lanzar el pedido para no quedarte sin stock.
Lo que te ha costado de verdad quedarte sin producto, en contribución perdida y gastos extra.
Lo que te cuesta al año tener el almacén lleno, y qué porcentaje del inventario supone.