Calculadora del CAC máximo rentable
Cuánto puedes llegar a pagar por captar un cliente sin quedarte sin beneficio.
Un coste de captación rentable puede dejarte sin caja. Que un cliente acabe pagándose no dice nada de cuándo lo hace, y entre pagar la publicidad hoy y recuperarla dentro de ocho meses hay una diferencia que se mide en nóminas. Esta calculadora convierte tu CAC y tu contribución mensual en un plazo concreto.
Todos los cálculos se ejecutan en tu navegador. Las cifras que introduces no se envían a ningún servidor ni se guardan.
Elige el modo de cálculo e introduce el coste de captación del cliente.
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El tiempo que tarda un cliente en devolverte lo que costó captarlo.
| Coste de captación | — |
| Contribución mensual | — |
| Meses de recuperación | — |
| Días de recuperación | — |
| Objetivo en meses | — |
| Contribución necesaria | — |
Siguiente paso recomendado
Si el plazo es más largo de lo que tu caja aguanta, la palanca más rápida es pagar menos por cada venta: empieza por saber qué retorno publicitario te deja en equilibrio.
Calcular mi ROAS de equilibrioLos resultados son estimaciones basadas en la información introducida. Las tarifas, los impuestos y las condiciones de cada plataforma pueden cambiar: comprueba siempre el dato relevante en tu factura o en la plataforma oficial correspondiente. No sustituyen las facturas reales, la contabilidad oficial ni el asesoramiento fiscal, financiero o jurídico.
Esta calculadora de recuperación del CAC responde a una pregunta de tesorería, no de rentabilidad: cuánto tiempo pasa entre que pagas por captar un cliente y que ese cliente te haya devuelto el dinero.
Son dos preguntas independientes y conviene no mezclarlas. Un cliente puede ser rentabilísimo a dos años y hundirte la caja si tarda diez meses en devolver la inversión. Cuanto más corto sea el plazo, antes puedes reinvertir el mismo euro en captar al siguiente.
El cálculo necesita la contribución mensual del cliente: lo que deja cada mes después de todos los costes variables de sus pedidos. Puedes darla de dos formas.
En modo rápido la introduces directamente, porque ya la has calculado. En modo detallado la deduce de tres datos que suelen estar más a mano: el valor medio del pedido, cuántas veces compra al mes y qué porcentaje de contribución deja cada pedido.
Los dos modos llegan al mismo sitio. El detallado solo te ahorra hacer la multiplicación aparte, y tiene la ventaja de dejar a la vista cuál de los tres factores estás suponiendo con menos base.
La recuperación es una división simple; el resto son conversiones y comparaciones.
Los días salen de multiplicar por 30,4375, que son los 365 días del año repartidos entre doce meses. No es un mes de treinta días ni de treinta y uno: es el mes medio del calendario.
Captar un cliente cuesta 45 €. En modo detallado: su pedido medio es de 55 €, compra 1,4 veces al mes y cada pedido deja un 30 % de contribución. La tienda se ha marcado recuperar en 3 meses.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Coste de captación | 45,00 € |
| Contribución mensual del cliente | 23,10 € |
| Recuperación en meses | 1,95 |
| Recuperación en días | 59,3 |
| Objetivo de recuperación | 3,00 |
| Contribución necesaria para el objetivo | 15,00 € |
| Contribución de sobra | 8,10 € |
El cliente deja 23,10 € al mes, así que la inversión vuelve en 1,95 meses: unos 59 días. El objetivo de 3 meses se cumple con margen, y para cumplirlo justo bastaría con 15 € mensuales de contribución en lugar de los 23,10 € actuales.
No existe un plazo universalmente bueno. Lo que hace bueno o malo un plazo de recuperación es la caja que tengas para sostenerlo: un negocio con colchón puede permitirse seis meses; uno que financia la publicidad del mes con las ventas del mes anterior necesita recuperar en semanas.
La cifra que de verdad importa es la relación entre el plazo y tu ciclo de tesorería. Si recuperas el CAC en dos meses, cada euro invertido en captación puede trabajar seis veces al año. Si tardas ocho, ese mismo euro apenas trabaja una vez y media.
Cuando hay objetivo, la contribución necesaria es la palanca directa: te dice cuánto tendría que dejar el cliente cada mes para cumplir el plazo que te has marcado. Comparar esa cifra con la real señala si el problema es el precio, la frecuencia de compra o el margen.
Si la contribución mensual es cero o negativa, no existe ningún plazo: el cliente nunca devuelve la inversión porque cada mes que sigue comprando resta en lugar de sumar. La calculadora lo señala en lugar de devolver un número enorme que parezca un plazo largo.
Ese caso no se arregla esperando. Se arregla en el precio, en los costes variables del pedido o en la frecuencia de compra, y hasta que se arregle cada cliente nuevo profundiza la pérdida.
Si el plazo es más largo de lo que tu caja aguanta, la palanca más rápida no está en el cliente sino en la puja: bajar el coste por adquisición acorta el plazo de inmediato, sin tocar el precio ni esperar a que nadie repita más.
Lo que deja el cliente cada mes después de todos los costes variables de sus pedidos: producto, envío, embalaje, comisiones y devoluciones. No el importe que factura ni su margen bruto. La facturación es siempre mayor que la contribución, así que usarla acorta el plazo y te hace creer que recuperas antes de lo que recuperas.
El que tu caja aguante. No hay una cifra universal: un negocio con colchón puede sostener seis meses, y otro que reinvierte lo que factura cada mes necesita recuperar en semanas. La comparación útil es contra tu propia tesorería, no contra una media del sector.
El CAC máximo dice cuánto puedes pagar; esto dice cuándo lo recuperas. Son independientes: un CAC perfectamente sostenible a doce meses puede dejarte sin liquidez si tarda ocho meses en volver. Una pregunta es de rentabilidad, la otra de caja.
Porque es el mes medio real: 365 días entre doce. Usar 30 días acortaría artificialmente el plazo y usar 31 lo alargaría. Con el mes medio, los días y los meses que te devuelve la calculadora son coherentes entre sí.
El rápido si ya tienes calculada la contribución mensual por cliente. El detallado si te resulta más fácil dar el pedido medio, la frecuencia y el margen: llegan al mismo resultado, pero el detallado deja a la vista qué factor estás suponiendo con menos datos.
El cálculo asume que sigue comprando al ritmo que has introducido, así que un abandono temprano alarga el plazo real o lo hace imposible. Si tu tasa de abandono es alta, usa una frecuencia de compra prudente en lugar de la de tus mejores clientes.
No directamente: esta calculadora supone una contribución mensual que se repite, así que su cociente no describe el calendario de una compra única. Con una sola compra, compara directamente la contribución de ese pedido con el CAC. Si la cubre, la recuperación ocurre con esa compra. Si no la cubre y no habrá más compras, no se recupera nunca.
El retorno mínimo que necesita tu publicidad. Si el plazo es más largo de lo que aguantas, bajar el coste por venta lo acorta inmediatamente, y para eso hay que saber qué ROAS te deja en equilibrio.
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Cuánto puedes llegar a pagar por captar un cliente sin quedarte sin beneficio.
Cuánto deja realmente cada pedido y cuánto de eso puedes gastar en captar al cliente.
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