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Cómo negociar un MOQ sin comprometer la caja

Tu proveedor te pide un pedido mínimo que te parece grande y no sabes si aceptarlo, negociarlo o buscarte la vida.

Última actualización: Guía

Un pedido mínimo no es una condición comercial más. Es la decisión que fija cuánto dinero tuyo se queda quieto en un almacén y durante cuántos meses. Un lote que se vende en tres meses y otro que tarda veinte pueden tener el mismo precio unitario y ser negocios completamente distintos.

Esta guía trata el MOQ como lo que es: una decisión de caja con consecuencias de inventario. No es una guía de planificación —esa calcula cuánto y cuándo pedir— ni de landed cost, ni de ciclo de efectivo. Es la conversación con el proveedor y la aritmética que te tiene que acompañar a ella.

  1. [Las once magnitudes en juego](#las-once)
  2. [Recuperar la caja no es ganar dinero](#caja-no-es-beneficio)
  3. [Las fórmulas](#formulas)
  4. [Un ejemplo: la oferta que te llega](#ejemplo)
  5. [Cinco alternativas, con números](#alternativas)
  6. [El lote que no se recupera nunca](#no-se-recupera)
  7. [Descuento por volumen contra coste de inventario](#descuento-vs-coste)
  8. [Qué se puede negociar de verdad](#negociacion)
  9. [Errores frecuentes](#errores)
  10. [Señales de alerta](#alertas)
  11. [Límites del modelo](#limites)
  12. [Cuándo no usarlo](#cuando-no)
  13. [Procedimiento](#procedimiento)
  14. [Preguntas frecuentes](#faq)
  15. [Fuentes y metodología](#fuentes)

Las once magnitudes en juego

Inversión inicial. Unidades por coste puesto en almacén, más el coste fijo del pedido. Es el dinero que sale de tu cuenta antes de vender nada.

Coste fijo del pedido. Gestión, documentación, transporte contratado, inspección. No depende del número de unidades, y por eso los lotes pequeños lo sufren más.

Coste por unidad. El coste puesto en tu almacén, no el precio de fábrica.

Demanda. Cuántas unidades vendes al mes. Es la variable que más cambia el resultado y la que más se infla al hacer la cuenta.

Duración del lote. Unidades entre demanda mensual. Dice cuántos meses vas a estar viviendo de esa compra.

Coste de mantenimiento. Lo que cuesta tener el inventario guardado durante esos meses. Se calcula sobre el inventario medio, no sobre el lote entero.

Recuperación de caja. Cuántas unidades y cuántos meses hasta que el dinero que entra iguala al que salió.

Beneficio del lote. Contribución total menos el coste de mantenerlo. No es caja: es resultado.

Inventario sobrante. Lo que queda sin vender al final del horizonte que te marques.

Riesgo de previsión. La probabilidad de que la demanda que has supuesto no aparezca. Crece con cada mes de cobertura.

La negociación. Lo único de la lista que no es un número.

Recuperar la caja no es ganar dinero

Hay tres momentos distintos y conviene no mezclarlos.

El momento de la caja. Cada unidad vendida devuelve el precio menos los costes variables de venderla. Ojo: no se vuelve a restar el coste de la mercancía, porque ya la pagaste al hacer el pedido. Ese dinero ya salió. Lo que entra por unidad es precio menos costes variables de la venta, y nada más.

El momento de la recuperación. Ocurre cuando esas entradas acumuladas igualan a la inversión inicial. Puede ocurrir a mitad del lote, al final, o no ocurrir.

El momento del resultado. Es la contribución de todas las unidades menos lo que costó tenerlas guardadas. Puede ser positivo mucho antes de que hayas recuperado la caja, y ahí es donde quiebran las tiendas: contabilidad en verde, banco en rojo.

Una consecuencia importante: si el lote se agota antes de que la caja se recupere, la recuperación no existe con ese lote. No es que tarde más: es que no llega. Hace falta otra compra, y esa otra compra vuelve a sacar dinero.

Las fórmulas

inversión inicial = unidades × coste puesto en almacén + coste fijo del pedido

duración del lote = unidades / demanda mensual

inventario medio = unidades / 2        (con demanda uniforme)

coste de mantener el ciclo =
    inventario medio × coste unidad × tasa anual × (duración en meses / 12)

contribución por unidad = precio − costes variables de venta − coste unidad

resultado del lote = contribución por unidad × unidades − coste de mantener

entrada de caja por unidad = precio − costes variables de venta

unidades para recuperar = inversión inicial / entrada de caja por unidad

meses para recuperar = unidades para recuperar / demanda mensual
                       (sólo si esas unidades caben en el lote)

Fíjate en la diferencia entre las dos últimas familias: la contribución resta el coste de la mercancía y la entrada de caja no. Son preguntas distintas y se contestan con números distintos.

Un ejemplo: la oferta que te llega

Un proveedor ofrece un lote mínimo de 3.000 uds a 7,20 € puesto en tu almacén, con 320,00 € de coste fijo de pedido. Vendes el producto a 19,90 € con 2,40 € de costes variables de venta, y ahora mismo colocas 150 unidades al mes. Tu tasa anual de mantener inventario es 18 % y el horizonte con el que decides es de 6 meses.

Lo que sale de tu cuenta: 21.920,00 €.

Cuánto dura: 20,00 meses de venta. Con un inventario medio de 1.500 uds, mantenerlo durante ese ciclo cuesta 3.240,00 €.

Qué deja: cada unidad aporta 10,30 €, el lote entero 30.900,00 €, y descontando el coste de tenerlo guardado, 27.340,00 €.

Hasta aquí parece un buen negocio. Ahora la caja.

Cuándo vuelve el dinero: cada unidad vendida devuelve 17,50 €, es decir 2.625,00 € al mes al ritmo actual. Recuperar los 21.920,00 € exige vender 1.253 unidades, que a este ritmo son 8,35 meses.

Ahí está el problema. El horizonte con el que decides son 6 meses y la caja no vuelve hasta el mes 8,35. Además, al llegar al horizonte todavía quedarían 2.100 uds sin vender, valoradas en 15.120,00 €.

El lote no es malo. Es demasiado grande para la demanda que tienes hoy, y esas son dos cosas distintas.

Cinco alternativas, con números

Antes de decir que sí o que no, conviene poner las opciones en la misma tabla:

AlternativaUnidadesInversiónMeses de stockCoste de mantenerResultado del loteResultado por unidadMeses hasta recuperar la caja
Oferta del proveedor3.000 uds21.920,00 €20,003.240,00 €27.340,00 €9,11 €8,35
MOQ negociado1.200 uds8.960,00 €8,00518,40 €11.521,60 €9,60 €3,41
Entregas partidas1.200 uds9.060,00 €8,00518,40 €11.421,60 €9,52 €3,45
Demanda validada3.000 uds21.920,00 €9,381.518,75 €29.061,25 €9,69 €3,91
Lote grande con descuento3.000 uds20.192,00 €20,002.980,80 €29.327,20 €9,78 €7,69
Precio bajo presión3.000 uds21.920,00 €20,003.240,00 €−4.760,00 €−1,59 €

Léela con cuidado, porque la columna del resultado total engaña: el lote grande sale mejor simplemente porque tiene más unidades. La columna que compara es el resultado por unidad.

Y la columna que decide, si tu problema es de caja, es la última.

  • MOQ negociado. Bajar de 3.000 uds a 1.200 uds libera 12.960,00 € de caja y reduce la recuperación a 3,41 meses. El resultado por unidad incluso mejora, porque el coste de mantener baja mucho más que proporcionalmente.
  • Entregas partidas. El mismo volumen comprometido pero servido en dos veces. Cuesta algo más de gestión —aquí, 420,00 € en lugar de 320,00 €— y a cambio no inmovilizas la segunda mitad hasta que la necesitas.
  • Validar la demanda primero. Si consigues subir de 150 a 320 unidades al mes, el mismo lote de 3.000 uds pasa a durar 9,38 meses y la caja vuelve en 3,91. El lote no ha cambiado; ha cambiado el negocio.
  • Lote grande con descuento. Con un 8 % de descuento por volumen, el coste unitario baja y el resultado por unidad sube a 29.327,20 € en total. Pero la recuperación sigue en 7,69 meses: el descuento mejora el resultado y no arregla la caja.

El lote que no se recupera nunca

La última fila de la tabla es la que conviene entender bien.

Supón que el mercado te obliga a vender más barato de lo previsto. Con un precio bajo presión, cada unidad devuelve 6,80 € de caja, mientras que ponerla en el almacén costó 7,20 €. Cada venta devuelve menos de lo que costó.

Cuando eso pasa, no hay número de unidades que arregle el lote. No es que tarde mucho en recuperarse: es que no se recupera. Por eso en esa fila la columna de meses aparece vacía, y no como una cifra grande. El motor no calcula un plazo cuando la recuperación no ocurre dentro del lote, y esa distinción es deliberada: un plazo enorme se lee como «paciencia» y un hueco se lee como «no pasa».

El resultado del lote en ese caso es −4.760,00 €, negativo, y por unidad son 6,80 € de entrada frente a 7,20 € de coste. La decisión no es «cuántos meses aguanto» sino «este producto a este precio no se compra».

Descuento por volumen contra coste de inventario

La oferta clásica es «llévate el doble y te bajo el precio». La cuenta para decidirla tiene dos lados:

A favor: el descuento se aplica a todas las unidades, así que el ahorro es inmediato y cierto.

En contra: el lote más grande dura más meses, y cada mes cuesta. El coste de mantener crece con el cuadrado del tamaño en la práctica —más unidades durante más tiempo—, no linealmente.

En el ejemplo, el descuento del 8 % sí compensa en resultado: sí, el lote grande con descuento deja más por unidad que el negociado. Pero la caja tarda 7,69 meses en volver frente a 3,41.

Si tienes caja de sobra, acepta. Si no la tienes, el descuento es una forma cara de financiar al proveedor.

Qué se puede negociar de verdad

El mínimo no siempre es lo único negociable, y muchas veces no es lo más negociable. Estas son las palancas que suelen existir:

  • Bajar el mínimo, normalmente a cambio de un precio unitario algo peor. La cuenta de arriba dice si compensa.
  • Partir las entregas manteniendo el compromiso total. El proveedor conserva su volumen y tú no inmovilizas todo de golpe.
  • Compartir el pedido con otro comprador que necesite el mismo producto.
  • Depósito y saldo: pagar una parte al pedir y el resto al recibir o a plazo. Cambia el perfil de caja sin cambiar el lote.
  • Modificar el surtido: alcanzar el mínimo con varias referencias en lugar de una sola reduce el riesgo de previsión aunque el volumen sea el mismo.
  • Pedir una prueba más pequeña antes del compromiso grande.

Dos cosas que hay que decir con claridad. La primera: ningún proveedor está obligado a aceptar nada de esto, y esta guía no puede decirte que lo hará. Depende de su capacidad, de su producción y de lo que valgas como cliente. La segunda: el aplazamiento de pago tiene un techo legal. En España, si el contrato no fija plazo, el pago es a treinta días naturales desde la recepción; y aunque las partes pueden ampliarlo por pacto, la propia Ley 3/2004 dice que en ningún caso puede acordarse un plazo superior a sesenta días naturales. No es una palanca ilimitada.

Errores frecuentes

Restar el coste de la mercancía otra vez al vender. El stock ya está pagado. La entrada de caja por unidad es precio menos costes variables de venta, y nada más. Este error hace que un lote perfectamente sano parezca ruinoso.

Comparar lotes de distinto tamaño por el resultado total. Siempre gana el más grande. Compara por unidad.

Usar la demanda que esperas y no la que tienes. Es el error que convierte un lote razonable en veinte meses de stock.

Ignorar el coste fijo del pedido en los lotes pequeños. En un lote de cien unidades puede ser la mitad del coste unitario.

Tratar el resultado del lote como caja. No lo es, y el desfase es de meses.

Aceptar el mínimo sin preguntar. A veces es una política y a veces es la primera oferta.

Señales de alerta

  • Un lote que cubre más meses que la vida comercial del producto.
  • Una recuperación de caja más larga que el horizonte con el que decides.
  • Inventario sobrante previsto al final del horizonte: estás comprando stock para un futuro que no has medido.
  • Un descuento por volumen que sólo mejora el resultado por unidad en céntimos.
  • Un proveedor que sube el mínimo cada temporada.
  • Una entrada de caja por unidad cercana al coste puesto en almacén: cualquier bajada de precio te cruza al terreno donde el lote no se recupera.

Límites del modelo

La demanda se supone uniforme. El inventario medio se calcula como la mitad del lote, lo que sólo es cierto si vendes al mismo ritmo todos los meses. Con estacionalidad fuerte, el inventario medio real es mayor y el coste de mantener también.

No hay descuentos por tramos. El ejemplo aplica un descuento único. Si tu proveedor tiene una escala, hay que evaluar cada escalón por separado.

No modela roturas. Un lote pequeño puede dejarte sin producto, y esa rotura tiene un coste que aquí no aparece. Conviene mirarlo junto con la planificación de inventario.

El coste fijo del pedido se supone conocido. En la práctica muchas empresas no lo han calculado nunca.

No hay tipo de cambio ni financiación. Si compras en otra moneda o pagas con crédito, hay dos costes más que esta cuenta no lleva.

Cuándo no usarlo

  • Cuando el producto no tiene histórico de ventas: la demanda mensual sería un deseo, y todo el cálculo cuelga de ella.
  • Cuando el proveedor es la única opción y el mínimo no es negociable: entonces la decisión es comprar o no comprar, y esta cuenta sólo dice cuánto duele.
  • Cuando lo que decides es el surtido y no el volumen.

Procedimiento

  1. Calcula tu demanda mensual real de los últimos noventa días, no la esperada.
  2. Calcula el coste puesto en almacén, con transporte y aranceles incluidos.
  3. Estima el coste fijo del pedido: gestión, documentación, inspección.
  4. Calcula tu tasa anual de mantener inventario sumando tus cuatro familias de coste.
  5. Evalúa el lote que te ofrecen: inversión, meses de stock, coste de mantener, resultado por unidad y meses hasta recuperar la caja.
  6. Compara ese plazo de recuperación con tu horizonte de decisión y con tu colchón de tesorería.
  7. Monta la tabla con las alternativas: mínimo negociado, entregas partidas, pedido compartido, depósito y saldo.
  8. Comprueba qué pasa si el precio de venta baja un diez por ciento.
  9. Lleva la tabla a la conversación con el proveedor, no una petición vaga.
  10. Deja por escrito qué dato habría que revisar antes del siguiente pedido.

Preguntas frecuentes

Fuentes y metodología

Fuentes

  • Ley 3/2004, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, texto consolidado en el Boletín Oficial del Estado (BOE-A-2004-21830). Artículo 4: el plazo de pago por defecto es de treinta días naturales desde la recepción, y aunque las partes pueden ampliarlo, «en ningún caso» puede acordarse un plazo superior a sesenta días naturales. Es lo que sostiene que aplazar el pago al proveedor no sea una palanca ilimitada. Territorio: España. En vigor; consolidado consultado el 9 de septiembre de 2026. La norma se ha modificado varias veces, así que se revisa en cada redacción. Para otros mercados, la transposición de ese mercado.

Lo que no se afirma. Esta guía no dice que ningún proveedor vaya a aceptar ninguna de las alternativas propuestas. Son opciones que existen en el mercado y que conviene plantear; aceptarlas depende de él.

Metodología de los cálculos

Las cifras las produce la calculadora de MOQ de Profyza, ejecutada seis veces con las entradas declaradas —la oferta, el mínimo negociado, las entregas partidas, la demanda validada, el lote con descuento y el escenario de precio bajo presión—. Ninguna cifra está escrita a mano en el texto, y todas se comprueban además con una cuenta independiente hecha aparte.

Los datos son de un negocio hipotético. No son datos reales de ninguna empresa ni referencias de sector.

Fecha de revisión: 9 de septiembre de 2026.

Autoría: Equipo editorial de Profyza.

Cómo se han obtenido las cifras. Las genera el motor de cálculo de Profyza que corresponde a cada paso, con las entradas declaradas más arriba. Cada cifra se contrasta además con una comprobación aritmética independiente —también automática— que la vuelve a calcular sin llamar al motor: eso detecta que el texto y el cálculo se separen. No es una revisión humana, y este contenido no ha sido revisado por un economista, un contable ni un asesor. Si tu caso necesita esa revisión, búscala.

Metodología: cómo se calcula todo esto está explicado en la página de metodología.

Comprobación matemática automatizada: Motores de cálculo de Profyza. No constituye una revisión humana ni profesional.

¿El coste de mantener se calcula sobre el lote o sobre el inventario medio?

Sobre el inventario medio, porque el lote va bajando según vendes. Calcularlo sobre el lote entero sobreestima el coste, a veces mucho.

¿Qué horizonte pongo?

El que uses para decidir de verdad. Si revisas tu surtido cada seis meses, pon seis. Un horizonte largo hace que cualquier lote parezca razonable.

¿Y si el proveedor no baja el mínimo pero sí parte las entregas?

Suele ser mejor negocio que bajar el mínimo: conservas el precio de volumen y mejoras la caja. Cuesta algo más de gestión y merece la pena mirarlo.

¿Puedo compensar un MOQ grande subiendo el precio?

Puedes, pero entonces cambia la demanda y hay que rehacer el cálculo entero con la demanda nueva, no con la vieja.

¿Por qué la tabla no dice cuál es la mejor opción?

Porque depende de si tu restricción es la caja o el resultado. La tabla da las dos columnas y la decisión es tuya.

¿Cuánto puedo alargar el pago al proveedor?

Hasta donde acordéis, con el límite legal de sesenta días naturales que fija la norma española de morosidad. Y teniendo en cuenta que alargar el pago tensa la relación justo cuando más falta te hace.

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Calculadora del coste de mantener inventario

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Calculadora de rentabilidad del MOQ

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